Aprendiendo a sobrellevar una lesión

Mi lesiónLlevo un año corriendo luego del accidente Teletón 2012 (link),  donde resulté con varias lesiones graves que me mantuvieron 6 meses sin correr. Este año no ha sido fácil, y he tenido que aprender a convivir y en especial a correr con lesiones y dolores constantemente. Cuando uno sufre una fractura expuesta de tibia y peroné, el volver a la normalidad puede tomar hasta 3 años, yo ya llevo uno y medio, y he aprendido bastante. Les cuento…

Cuando uno se lesiona se te vienen muchas preguntas a la cabeza, aunque la principal es: ¿Cuándo volveré a correr?, y es que aquí el sentimiento es común para todos, a nadie le gusta que le digan: “Debes parar por xx tiempo”… Uno con el tiempo se conoce, y sabe cuánto puede forzar el cuerpo. Por otro lado se debe conocer a quien te lo dice. Hay doctores y doctores, hay unos que si no te conocen te recomendarán lo mismo de siempre, como si todo esto fuese un commodity al cual sacarle lucas $$$; hielo, antinflamatorios y reposo total. Pero con el tiempo, y aquí mi primera recomendación, debes generar una relación con un buen doctor, especialmente traumatólogo, cosa que te conozca, que pueda recomendarte un tratamiento activo, cosa de no te mantenerte atado a la cama con reposo total. Obviamente hay casos extremos donde esto si es necesario, pero en el general se puede lograr una recuperación haciendo ejercicios.

Los primeros días pueden ser fáciles de asumir, porque estás dentro de la zona donde uno o dos días no te dan problemas, pero cuando ya llegamos a la semana, las ganas de volver a correr te mantienen inquieto y algunas veces estresado. Ojo aquí, es importante mantener la calma, y para ello un buen consejo es evitar por unos días lo que te vincule al running, redes sociales particularmente, cosa de evitar esa “envidia sana” cuando ves que todos los sábados tus amigos suben sus entrenamientos con tremendas fotos de la cumbre de los cerros que acaban de hacer.

Importante es setearse, así como lo deberían hacer para programar sus entrenos, un objetivo o una planificación de su recuperación, y aquí es importante hacer que los doctores y kinesiólogos cumplan su función por lo siguiente. El principal interesado en recuperarse es uno, y por lo tanto es tu pega recuperarte, depende de ti. Es claro, los doctores y kinesiólogos hacen el trabajo de guiar la recuperación, pero uno debe ser el principal “hincha pelotas” proponiendo que hacer y que no hacer… No hay que se reactivo en esto, ser proactivo es clave. El kinesiólogo si no te conoce, hay que hacer que te conozca para que puedan, en conjunto, armar una buena planificación de la recuperación, con tiempos, con evaluaciones, con carga, etc., acorde a tus objetivos de recuperación.

Una de las cosas que me cuesta hacer es cambiar los hábitos alimenticios en época de lesiones. Como estoy con cargas semanales importantes de kilómetros, uno puede (y es necesario) “echarle” más calorías al cuerpo, pero en época de lesión donde la carga es mucho menor, hay que cambiar lo que uno come. Asesorarse por un nutricionista es importante, y aquí es difícil dar consejos para mi, porque básicamente me es imposible salir de la rutina alimenticia que tengo cuando entreno, por lo que en estos días subí un par de kilos, que los he sentido en los primeros trotes.

Lo último que quisiera compartir, son los primeros trotes de vuelta. Y es que tantas pueden ser nuestras ganas de volver que nos pasemos de revoluciones. Para ello, repito dos consejos importantes, PLANIFICACIÓN y MANTENER LA CALMA. Si has logrado una buena planificación, atente a ella, no programes los mismo tiempos ni distancias de siempre, bájale un par de semanas y vuelve progresivamente, siempre informando a tu kine, para que vayan adaptando lo programado, de acuerdo a cómo te vayas sintiendo.

Ahora si que lo último. La recuperación no se hace en la hora que tu vas al doctor o que estás en kinesiología… la recuperación es las 24 horas del día. Todo lo que hagas, las bajadas y subidas de escaleras en el metro, la forma en como te sientas en tu trabajo, los tiempos que te das para caminar, para moverte del escritorio, etc. todo todo influye en tu recuperación… y sobretodo cuán convencido estés de que te recuperarás y volverás a correr.

Espero haber aportado algo a este indeseable pero poco evitable estado en la vida de un runner.

Por Felipe Duarte E.

 

 

 

 

 

 

 

 

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